El amor y el ego no se sientan en la misma mesa.
En una boda conviven parejas, familias, proveedores y profesionales. Cuando alguien necesita ser más importante que el propio proyecto, las decisiones dejan de tomarse pensando en la celebración.
Casarse en cualquier lugar no significa que cualquier lugar sirva para casarse…
Un lugar puede ser extraordinario y, aun así, no funcionar para una boda. Antes de enamorarse de un espacio hay que entender sus accesos, capacidad, logística, limitaciones y posibilidades reales.